19 de diciembre de 2009

Andrzej Stasiuk (1960)

Andrzej Stasiuk es conocido sobre todo como novelista. Su obra ha sido traducida a varios idiomas, entre ellos el español. El lector interesado puede buscar en la editorial Acantilado títulos como Nueve, El mundo detrás de Dukla, Mi Europa, De camino a Babadag.
Sigo con la antología de ayer y encuentro algunos poemas del autor que ya conocía.

Iba sentado junto al conductor.
Catorce horas de viaje con una larga parada
para emborracharnos. Se nos venían encima nubes
de barro y luces irreales. El coche
era sabio y viejo. Agarraba las curvas a tientas.
De hecho, nosotros podríamos no haber estado.

El tabaco sabía a ciudad abandonada
al atardecer, en ese momento en que todos los viajes
parecen una huida. Nosotros también teníamos que poner tierra de por medio.
Teníamos que ponernos en marcha aún bajo los efectos del alcohol.

Gasolineras, una noche como el café
derramado sobre una mesa de color negro. La muerte se
acercaba y de nuevo volvía a alejarse. Éramos como
esos insectos de largas patas que se deslizan en la superficie del agua
demasiado ligeros para hundirse y al mismo tiempo sin alas.

18 de diciembre de 2009

Jolanta Stefko (1971)

En una antología de la poesía polaca, encuentro este poema que me trae a la mente el tema sobre el que estamos trabajando un grupo de amigos dedicados a la fotografía: la soledad.

Parada

Espero el último tranvía

Aparte de mí no hay nadie más
miro porque no se ve gran cosa
y escucho por el silencio. La noche es mejor
que el día, quizás.

En este momento, nadie
piensa en
mí. Nadie.

17 de diciembre de 2009

Stanisław Barańczak (1946)

Sin duda, uno de los fenómenos más interesantes en el mundo de la traducción es el de aquellos traductores que no traducen a su lengua natal. En el caso polaco se trata de un fenómeno que se da –con magníficos resultados- en innumerables casos. No es para nada extraño ver cómo gran parte de la obra de autores polacos ha sido vertida a otras lenguas por traductores de origen polaco. En muchos casos esos traductores son también grandes autores de la literatura polaca. Uno de esos ejemplos es el del poeta, crítico literario, ensayista y profesor universitario Stanisław Barańczak, que reside en Estados Unidos desde principios de los años 80 y que ha traducido al inglés a destacados representantes de la poesía polaca.
En 1984 publica en Londres, en polaco, la antología El poeta recuerda. Antología de la poesía testimonial y de oposición 1944-1984. Entre los poetas antologados se encuentra el propio Barańczak.

Los Reyes Magos

A Lech Dymarski

Seguramente vendrán después de Año Nuevo.
A primera hora de la mañana, como siempre.
Con los fórceps del timbre tirando de tu cabeza
entre las sábanas, aturdido como un bebé,
abrirás la puerta. Brillará
la estrella de su placa.
Tres. En uno de ellos reconocerás
con irreflexiva sorpresa (qué pequeño
es el mundo) a tu compañero de pupitre del colegio.
Casi no ha cambiado desde entonces,
sólo se ha dejado bigote,
bueno, a lo mejor también ha engordado un poco.
Entrarán. Brillará el oro de sus relojes (qué
gris es el día), el humo de sus cigarrillos
velará el cuarto con un olor a incienso.
Sólo falta la mirra en el conjunto – pensarás medio inconsciente
metiendo con el talón bajo el sofá un libro que no deberían encontrar –
qué es exactamente eso de la mirra,
habrá que mirar de una vez un día
de qué se trata. Venga usted
con nosotros. Irás
con ellos. Qué blanca es la nieve.
Qué negro es ese fiat.
Qué grande era este mundo.

diciembre 76

De Yo sé que esto es injusto en El poeta recuerda. Antología de la poesía testimonial y de oposición 1944-1984.

13 de diciembre de 2009

Agnieszka Mirahina (1985)

En este poema tanto el título como las dos palabras del mismo en el cuerpo del poema aparecen en español en el original.

Amigos desperados

por la noche amigos por la mañana desperados
el viento nos zarandea y unas manos de mujer

después resultará que sólo el viento

De Radiofantasma

11 de diciembre de 2009

Leszek Szaruga V

La utilización que Szaruga hace del término "epoka" en polaco, obligaría en español a optar por diferentes formas ("era", "edad", "época"), prefiero, sin embargo traicionar en parte el original convirtiendo lo que era "la era glacial" en "la época paleocénica" y "la edad de piedra" en "la época micénica", que romper la coherencia reiterativa de la palabra "epoka" a lo largo de todo el poema.

Una época más

Antes las épocas
se sucedían
a intervalos
decentes. Hoy
los intervalos entre las épocas
son indecentemente
cortos.

Las épocas de antes
duraban toda una eternidad.
Hoy
no saben
llegar hasta el final.
El ser humano
vive ahora
varias épocas.

Cada cierto tiempo
oigo o leo
que ha empezado una nueva
época. Las nuevas épocas
tienen ahora
nombres de políticos.
Antes
tenían nombres
más solemnes: la época
paleocénica, la época
micénica.

Me gustaría
leer "la época
de Różewicz", pero
eso no
le dirá
nada
a nadie.

De Elección vital (poemas 1968-1998)