En el poema anterior, Sí, opté por las formas que me parecían más cercanas al original, pero tras colgar la traducción, me he estado preguntando si no habría sido mejor optar por otras soluciones:
Es verdad
Sobreviví, es verdad.
Ahora me espera también
una importante labor: alcanzar
el tranvía,
llegar a casa.
Más allá de las dudas de dómo debería sonar en español, sigo leyendo al maestro Krynycki:
Nada, la noche
Nada, la noche mira a través de mí
desde el otro lado de la ventana con la mirada de nadie
del niño que fui, no
soy, no seré.
7 de marzo de 2009
Ryszard Krynicki II
Sí
Sí, sobreviví.
Ahora me espera también
una importante labor: alcanzar
el tranvía,
llegar a casa.
Sí, sobreviví.
Ahora me espera también
una importante labor: alcanzar
el tranvía,
llegar a casa.
6 de marzo de 2009
Ryszard Krynicki (1943)
Has llegado muy alto
Has llegado muy alto, querido caracol,
hasta la hoja más alta del saúco.
Pero recuerda: estamos a finales de septiembre.
Has llegado muy alto, querido caracol,
hasta la hoja más alta del saúco.
Pero recuerda: estamos a finales de septiembre.
4 de marzo de 2009
Equivalencias III y Konstanty Puzyna II
La selección de poetas de aquel número de Equivalencias era la siguiente: Jan Bolesław Ożóg, Jan Twardowski, Tadeusz Różewicz, Julia Hartwig, Artur Międzyrzecki, Konstanty Puzyna, Bogdan Czaykowski, Ewa Lipska, Marian Grześczak, Krzysztof Karasek, Casimires Hoffman y Waldemar Żelazny. La edición era trilingüe: en la página izquierda el texto en español, en la página derecha el texto en inglés, y a modo de nota a pie de página, después de presentados todos los poemas seleccionados de un poeta en español y en inglés, figuraba –a izquierda y derecha- el original polaco. En cuanto a los traductores, había un total de 10, de los cuales yo era uno. Las traducciones al español se habían hecho en casi todos los casos –aunque no en todos, algunas se habían “versionado” desde la traducción al inglés- directamente del polaco. De los 44 poemas que reunía la revista, 41 habían sido traducidos directamente del polaco al español por los siguientes traductores: Fernando Presa González – 24 poemas, Renata Kędzierska – 11 poemas, y Abel Murcia – 6 poemas.
Traduje poemas de Ożóg (3), Puzyna (1), Grześczak (1) y Hoffman (1).
Entre los poemas de Puzyna había uno –que no traduje yo- al que he vuelto en más de una ocasión. Mi versión habría sido algo así:
Determinismo
Cuando te sientes en la mesa de negociaciones con un dictador,
mira sus manos.
Observa,
cómo juega con el bolígrafo, cómo aplasta las colillas
en el cenicero. Esas manos
tienen que aplastar algo, recuérdalo, recuérdalo,
el pájaro carpintero tiene que golpear para limar su pico.
Traduje poemas de Ożóg (3), Puzyna (1), Grześczak (1) y Hoffman (1).
Entre los poemas de Puzyna había uno –que no traduje yo- al que he vuelto en más de una ocasión. Mi versión habría sido algo así:
Determinismo
Cuando te sientes en la mesa de negociaciones con un dictador,
mira sus manos.
Observa,
cómo juega con el bolígrafo, cómo aplasta las colillas
en el cenicero. Esas manos
tienen que aplastar algo, recuérdalo, recuérdalo,
el pájaro carpintero tiene que golpear para limar su pico.
3 de marzo de 2009
Equivalencias II y Konstanty Puzyna (1929-1989)
El 23 de diciembre del año pasado, en la entrada del blog, comentaba el número de la revista Equivalencias dedicado a la poesía polaca y publicado en un lejano ya 1990. Éste es otro de los poemas que traduje entonces, si bien he introducido algún que otro cambio:
Weronika M. le cuenta a una vecina
Yacían de un modo extravagante como enredados.
Seguro que tomaron algo cuando la gestapo
aporreó al amanecer. Un sol pálido
se apresuró por el techo hacia las golpeadas puertas.
Sentí un nudo en la garganta alguien había ido con el soplo
era su fin y el nuestro Jesús. Pero no.
Vinieron a por Jurek. Pero Jurek es listo
y no se ha dejado ver desde Navidad. Seit Ostern? du lügst!
Pero quizá lo sabían. No eran más que amenazas.
Y además sabe usted es como una explosión y usted en la puerta.
Vuelan manos calor arremolinadas medusas derramadas
mi marido se sentó empezó a fumar y vi el sudor en su frente
y silencio y ya ha pasado todo. Y ahí está el hoyo.
Y en apariencia el mundo es otra vez azul los carros van
al mercado y nosotros como el humo. El hombre se disipa
toca un jarrón un grifo en la cocina y nada y no piensa
en la remolacha para el barszcz en que hay poca margarina.
Fue hacia las siete cuando llamé allí.
Yacían enredados en ese destino judío.
La cama destrozada su mano sobre ella
y en una taza algo de agua. Por las noches cuando
el toque de queda las ventanas cerradas
los invitábamos a cenar. Siempre
preguntaban cómo iba el mundo cómo estaba Jurek. Les gustaba
reír hablar de los bailes de los viajes
de cómo era en la ópera en Viena qué vetidos se llevan
y ahora aquí esa taza. Casi tres años
habíamos pasado ya con ellos.
Le dije a mi marido se han ido juntos ves
y tú borracho qué. Putero.
Y me trajeron de abajo dos sacos de los de carbón.
Weronika M. le cuenta a una vecina
Yacían de un modo extravagante como enredados.
Seguro que tomaron algo cuando la gestapo
aporreó al amanecer. Un sol pálido
se apresuró por el techo hacia las golpeadas puertas.
Sentí un nudo en la garganta alguien había ido con el soplo
era su fin y el nuestro Jesús. Pero no.
Vinieron a por Jurek. Pero Jurek es listo
y no se ha dejado ver desde Navidad. Seit Ostern? du lügst!
Pero quizá lo sabían. No eran más que amenazas.
Y además sabe usted es como una explosión y usted en la puerta.
Vuelan manos calor arremolinadas medusas derramadas
mi marido se sentó empezó a fumar y vi el sudor en su frente
y silencio y ya ha pasado todo. Y ahí está el hoyo.
Y en apariencia el mundo es otra vez azul los carros van
al mercado y nosotros como el humo. El hombre se disipa
toca un jarrón un grifo en la cocina y nada y no piensa
en la remolacha para el barszcz en que hay poca margarina.
Fue hacia las siete cuando llamé allí.
Yacían enredados en ese destino judío.
La cama destrozada su mano sobre ella
y en una taza algo de agua. Por las noches cuando
el toque de queda las ventanas cerradas
los invitábamos a cenar. Siempre
preguntaban cómo iba el mundo cómo estaba Jurek. Les gustaba
reír hablar de los bailes de los viajes
de cómo era en la ópera en Viena qué vetidos se llevan
y ahora aquí esa taza. Casi tres años
habíamos pasado ya con ellos.
Le dije a mi marido se han ido juntos ves
y tú borracho qué. Putero.
Y me trajeron de abajo dos sacos de los de carbón.
2 de marzo de 2009
Ewa Chruściel II
Ewa Chruściel. Tengo la sensación -difícil de explicar- de que la autora de Revoloteo, su primer poemario publicado en 2003, tiene un cuidadoso control de lo que quiere que los demás sepan de ella. Si fuera así, no me perdonaría adentrarme por un territorio vedado. Mejor que sea ella quien hable de sí misma: http://www.echrusciel.net/
Hoy todo me ha producido una gran alegría
la compra de requesón y su sabor
el abotonarme y desabotonarme los botones
la suela despegada del zapato.
y tu ausencia.
De Revoloteo
Hoy todo me ha producido una gran alegría
la compra de requesón y su sabor
el abotonarme y desabotonarme los botones
la suela despegada del zapato.
y tu ausencia.
De Revoloteo
1 de marzo de 2009
Ewa Chruściel
Quirógrafo
El papel sigue cortando mi piel
y después olvido eso una vez más y lo agarro
como un niño
curioso de su olor y de sus usos.
De Revoloteo
El papel sigue cortando mi piel
y después olvido eso una vez más y lo agarro
como un niño
curioso de su olor y de sus usos.
De Revoloteo
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