10 de febrero de 2009

Ewa Lipska II

Él era así

Él era así
en el momento de su muerte
tampoco despertó a los de casa.
Se levantó de la cama
y con los zapatos en la mano
de puntillas
se fue al otro mundo.

Incluso sus propios pies
se apartaron discretamente de su camino.

De Cuarta antología de poemas

2 comentarios:

AnaCó dijo...

Un precioso poema, intenso e ingenuo a la vez. ¡Gracias por la traducción!

Abel Murcia dijo...

Gracias a ti, Corina, por seguir el blog.