9 de noviembre de 2009

Marcin Świetlicki VII

De verdad

Soy
un refinado clochard,
es cierto.
Tomo copas
que tú
no te permites, porque
ahorras
para unas lujosas vacaciones.
en el extranjero.

Un araña se pasea
por mis emociones,
una mariposa
toma asiento en mi canapé.

Soy
un refinado clochard,
es cierto.

De Bajos instintos

8 de noviembre de 2009

Marcin Świetlicki VI

Si

Si no sabes qué está sucediendo aquí,
si ya no estás seguro de nada,
si no tienes un punto de apoyo,
al menos nombra.

Las dos torres
que ves desde la ventana:

Godzilla
y Hedorah.

De Bajos instintos

7 de noviembre de 2009

Nostalgias I


6 de noviembre de 2009

Marcin Świetlicki V

Un ángel peculiar

Creía que se trataba de la muerte, pero
no se trataba de la muerte, seguro que no, era
probablemente una antigua novia
de uno de mis antiguos amigos.

O si no, una antigua camarera de algún
antiguo local, aunque no estoy seguro,
me la encuentro a veces en la ciudad,
entre la multitud, el calor sofocante, me mira y

sé quién es, casi, lo tengo en la punta de la lengua,
mi lengua no tiene fin. Ella me mira
atentamente, sin ningún sentimiento, no se trata de la muerte,
es otra cosa, hoy no ha mirado.

De Bajos instintos

5 de noviembre de 2009

Marcin Świetlicki IV

Estos días se celebra la Feria del Libro de Cracovia. Alrededor de la Feria, dentro y fuera de ella, en las librerías de la ciudad, en el marco del Festival Internacional Joseph Conrad, que también se celebra estos días, varios son los autores, polacos y extranjeros, que presentan sus obras y que se encuentran con su público. Marcin Świetlicki, autor referencial en la poesía polaca de la última parte del siglo pasado, es uno de los autores que hoy mismo acaba de presentar su último libro: una novela policíaca escrita a seis manos (Orchidea (Orquídea), escrita junto a Irek Grin y Gaja Grzegorzewska). Pero no es el único libro que acaba de publicar Świetlicki. La Editorial EMG recoge obra poética escrita entre 2006 y 2009 bajo el título de Bajos instintos.

Minimalismo

Me despierto por el insomnio, espero una tormenta.
¡Dios, por favor, una tormenta! ¡Que resalte todas
las siluetas! ¡Que resplandezca,
aunque luego se haga la negrura, muera!

¡Por un solo resplandor,
Dios, por favor, una tormenta, por una sola explosión!
He sido paciente, he soportado muchas
sofocantes y turbias horas.

Un solo segundo limpio, por favor.

De Bajos instintos

4 de noviembre de 2009

Jan Polkowski II

Deseo

Declina el día. En el jardín quiebra los helados
brotes de la deucia y mi mujer los arroja al fuego.
Un sol bajo atraviesa un humo ácido y espera
hasta que yo lo cuente todo.

La tierra abraza el fuego y fluye por el cosmos.
Se congelan y se secan los mares, los bosques se tranforman
en ámbar y carbón. Fríos rostros de ónix y cuarzo
se aprestan a dormir.

Se entrelazan: un aire salado, una áspera escarcha
y unas manos fríos.
La parte púrpura de la luz se enciende
y se apaga.
Un mirlo se oye desde otro mundo.
Ya nada. (No te gires).

De Cantus

3 de noviembre de 2009

Jan Polkowski (1953)

Tras haber publicado seis poemarios en la década de los 80 (el primero en 1980 y el último en 1990), ha habido que espera 19 años para ver el siguiente libro de poemas, Cantus, que acaba de aparecer en la editorial a5 de Cracovia con el número 65 de la colección dirigida por el gran poeta polaco Ryszard Krynycki.

Voz

Desde detrás de la ola del sueño llega hasta mí la voz de mi madre.
Dudo un instante: ¿huir en el sueño o enfrentarme al mundo
y escuchar ese susurro de conversación, cuyo significado
ni puedo, ni quiero entender?
No sé quién soy, cuánto años tengo, si existe el futuro,
oscuridad y promesa, principio y premio.
No estoy seguro de estar vivo,
soy feliz.

De Cantus