5 de marzo de 2013

Wojciech Wencel II

Dios ha muerto - 
nos enseñan los grandes filósofos
pero cuando los sabios de Oriente
se ponen en camino
alguien sigue encendiendo sobre ellos
el faro de las estrellas

De Oda al aguardiente de ciruela y otros poemas de los años 1992-2012

Uno de los ejes centrales de la obra poética de Wojciech Wencel es la religión. Este poema es una muestra de ello.

2 comentarios:

Angelus dijo...

El faro católico ha dejado
de alumbrar. Una nueva estrella
promete guiar el camino,
pero la sombra de la duda
y el escándalo se extienden
por doquier.

Bello poema. Afortunada carrerilla de traducciones, ¿estaban en el bául del blog? Saludos.

Abel Murcia abelams77@gmail.com dijo...

Ya ves, Ángel, ahí andaba una serie de borradores que poco a poco va viendo la luz. Abrazos.